Todo es cuestión de una hora

     Hace tiempo me prometí que no volvería a recorrer "mi sierra", la sierra del Espinazo si no esperaba nubes. Salvo circunstancias excepcionales en las que florecieran los erizones (Echinospartum ibericum), algunas escobas (Cytisus sp.) e incluso los jacintos (Hyacinthoides hispanica) que cubren algunos prados, tenía claro que repetiría fotos que ya he hecho con cielos despejados. Hace unos días se me planteó una situación nueva, aunque la predicción era que no hubiera nubes en el momento de amanecer me arriesgué.

 

     En la propia localización, en el momento de amanecer encontré con que el cielo estaría completamente despejado, unos 20-30 kilómetros al norte habría alternancia de nubes y claros, lo mismo unos 15-20 kilómetros al sur ¿cómo podría existir tal grado de precisión? decidí salir de todos modos y la predicción acertó de lleno. Cuando comenzaron a llegar las primeras luces, un cielo completamente azul sustituyó a una bóveda repleta de estrellas, sin luna, cuya tenue luz, en una noche tan oscura me maravillaba y me permitía intuir el camino cuando apagaba el frontal. Amanecer desastroso.

 

     A principios de octubre y con las lluvias otoñales pendientes el atractivo de estas montañas de granito no se encuentra en su mejor momento. Las fotos que pude realizar de primera hora trataron de resaltar los volúmenes aprovechando la luz horizontal, pero todo quedó en intenciones. A medida que fue avanzando el amanecer, una hora después, tal como marcaban las previsiones las nubes comenzaron a llegar.

     Parece que todo fue cuestión de una hora, el tiempo que necesitaron las nubes para recorrer los 20 kilómetros desde el norte, pero también la hora que yo necesité para desandar parte del camino desde la localización elegida y, casualidad, en el momento en que las nubes entraban, pasé por la localización que he intentado fotografiar tantas veces y de la que ya he hablado aquí:

 

www.pablossanchez.com/a-la-tercera-no-va-la-vencida/

 

    No pude resistirme a añadir otra imagen a la colección, esas nubes altas polarizadas con el sol todavía aceptablemente lateral me dio una imagen que, lejos de encontrarse entre las que más me gusta, me hizo soñar con una situación: ese mismo lugar, esas mismas nubes, pero en el momento del amanecer, cuando la luz rosada de esos cirros lo inunden todo. Siempre encuentro una buena excusa para volver.



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Comentarios: 2
  • #1

    Alex (viernes, 07 octubre 2016 18:50)

    Pues a mi de la fotografia
    me gusta el azul polarizado del cielo y creo que la luz es muy buena para resaltar la textura de la roca.

  • #2

    Pablo Sánchez (viernes, 07 octubre 2016 18:57)

    Gracias por tu comentario, Alex. La verdad es que estaba en el ángulo justo para polarizar, la foto tiene su punto ¿te esta misma escena una hora antes, al amanecer?